El Madrid que baila en pequeños locales creyendo en apuestas minoritarias pero didácticas,  el que crece y genera sinergias entre sus agentes, tiene algunos nombres propios indispensables para afirmar que un pequeño trozo de la capital está en buena forma ( otra vez). Alfonso Pomeda es uno ellos. Siempre en movimiento, dinámico y necesario. The Man.

Empezando por lo más reciente, hace unas semanas presentaste  un nuevo proyecto de baile, Yökai, en Siroco ¿En qué basas el concepto? ¿Qué se va a encontrar el público?

Yökai es el proyecto que tengo junto a Svreca focalizado en  la música techno. Hace tiempo que quería hacer algo con Enrique, ya que compartimos gustos y surgió esta ocasión.
La idea del nombre se le ocurrió a Enrique, y está basado en la mitología japonesa. Toda la imagen es obra suya. 

Haciendo un repaso rápido por todas las iniciativas en las que estás involucrado, hay que suscribir las palabras de Abraham Rivera en el artículo que te dedicaba publicado en EL País, donde te definía “Como un hombre para todo”. ¿Te sientes así dentro de la vida nocturna de calidad de Madrid?

Básicamente, toda mi actividad en la vida nocturna de Madrid surge de una necesidad. Soy un consumidor de música en vinilo. Me gusta la música negra, el ambient, la música techno, el house, y mil cosas más. Compro compulsivamente vinilos de diferentes estilos desde hace años y me apetece pincharlos. Me encanta pinchar, y para ser francos, yo no soy un dj al que la gente llame habitualmente para pinchar. La mayoría de los clubes que monto surgen de la necesidad “egoista” de poner discos, y por supuesto de la necesidad no tan egoísta de compartirlos. Por eso, tengo tantos proyectos y variados.
Agradezco enormemente que Abraham me dedicara ese espacio.

Siempre que hablo con alguien sobre tu persona existe puntos coincidentes.  Calidad y mimo en los proyectos, acertando siempre en la propuesta musical ya sean djs, lives… y en los espacios donde cobran vida ¿Que conceptos son los que integras cuando inicias la búsqueda de un  local? ¿Y en el caso artístico, que te lleva a la elección de un dj o artista sobre otro?

Cada lugar, espacio, o zona donde está el club, tiene una banda sonora ideal, o al menos yo me la imagino. Creo que es importante el concepto. Me gusta imaginar una idea, y a partir de ahí trabajar todo conjuntamente, la música, la decoración del local (y si es posible las proyecciones), el diseño, y el concepto en general.

En cuanto a los artistas y los djs … hay tanta gente interesante que mostrar en todos los ámbitos. Me gusta buscar en soundcloud, y descargarme sesiones. Estos años por trabajo he tenido que viajar mucho, y eran la banda sonora de mis viajes. Cuando encuentro algún artista que me sorprende, me apetece traerle a poner discos o a tocar y compartirlo

En las fiestas Downbeat, concretamente, lo que Jose y yo, siempre intentamos cuando programamos un dj,  es que sea realmente especial; y cuando traemos un productor, que su directo nos parezca excepcional. Tienen que tener algo que ofrecer especial en su campo. Siempre testeamos muy bien lo que traemos a nuestros eventos, y no programamos a un productor por su nombre o por quién es. Tiene que ofrecer algo realmente fresco, sorprendente o hacerlo realmente bien.
El caso de Al Blayney es el ejemplo más claro.

Esta reflexión desemboca sin remedio en un cambio de ritmo en la escena de baile de la capital. Donde el detalle se cuida y entran otros agentes más allá del dj  en la ecuación (periodistas, radios, webs, publico….) todos de forma activa y exponencial. ¿Ser parte importante de este movimiento te resulta motivador?

Por supuesto, hay un cambio. Ahora hay más gente involucrada en la comunicación. Ya no es el promotor, solo, el que intenta demandar una atención.
Hay más atención en medios generalistas y esta labor periodística es crucial, porque le está dando el sentido cultural que la escena de clubes tiene.

Gracias a las redes sociales, ha habido un cambio en la comunicación de los eventos. Esto a veces es peligroso, porque hay tendencia a crear “hypes” y  las propuestas pueden quedar diluidas.

Lo que me motiva a seguir trabajando es, que efectivamente, todo está cambiando, y que la gente está receptiva; que se van a abrir nuevos clubes  y que hay nuevos propietarios de clubes apostando por una programación de “calidad”.
Lo que me motiva es que ahora estás en la disyuntiva de ir a Stardust, a Mondo o a Siroco, porque en los tres sitios hay buenas propuestas; y no como hace años que no sabías donde ir, porque no te motivaba nada de lo programado en ningún club.

Llevas casi 20 años involucrado en proyectos musicales ya sea como promotor, dj o formando parte de sellos. En este tiempo, ¿qué aspectos dirías que han cambiado o has tenido que aprender a manejar para seguir expresado tu visión musical?

Como Dj, he tenido una evolución clara. Sé gestionar mejor las situaciones de presión y he ganado en seguridad con el paso de los años.

Cuando empecé a pinchar en Morpheus allá por el 2000- 2001 recuerdo que mi máxima era que me daba absolutamente igual la pista de baile. Ahora soy menos radical en ese sentido. No me da igual lo que pase en la pista, la miro mucho, y me alimento de ella. Sigo pensando que tienes que hacer bailar a la gente con tu música, y no pinchar la música que la gente demanda. Para mí eso es la clave y lo que marca la diferencia, pero tengo una actitud menos “punk”, y más integradora. En varios aspectos también he perdido frescura. El riesgo y la radicalidad en la ecualización, por ejemplo.
En cuanto a la selección musical, mi visión no ha variado ni un milímetro, aunque ahora mis sesiones son más eclécticas, y voy de un estilo a otro. Pero siempre buscando una línea concreta.

Un elemento fundamental en todo esto es el público y su captación. A pesar que algunos de tus proyectos a priori resultan distantes en el concepto musical. Parte del público que acude, puede disfrutar sin problema en cualquiera de ellos. Creo que tiene mucho que ver con tu visión sobre la música, evitado el acotamiento de géneros. Algo que comparte la mayoría de los djs que programas y te acompañan en las distintas aventuras. 

Aunque bien es cierto, que por ejemplo Alpenglühen está bastante alejado de lo que programo en el Populart, sí que hay ciertos puntos comunes entre varias sesiones, de hecho en mis sesiones más enfocadas a la pista de baile combino varios estilos, como ya he dicho.
Musicalmente, estamos en un momento en el que hay una gran contaminación  estilística y de géneros. Esto es algo que pasa desde siempre y que es cíclico. La línea que separa el techno del house; o el house del disco, o el funk, cada vez es más difusa, así que es normal que los djs pinchen en un mismo set, un disco de house o un disco de techno.
Si vas a PanoramaBar, a Mondo o a Dekmantel, por ponerte tres ejemplos, y ves la programación, puedes comprobar que existe una gran variedad y eclecticismo. Hay más diversidad musical y menos especialización. El consumo ha cambiado en general, por parte del público también, y es común ver a gente viendo a Hunee en Mondo y luego a la semana siguiente verle en Siroco viendo el directo de Acronym.
La propuestas más “puras” o “radicales”, siempre tendrán un público más específico de ese estilo ( y también más minoritario y fiel), como puede suceder en Alpenglühen o, el caso más claro,  Sonikas.
De todos modos la música que te emociona es la que es, más allá de géneros y estilos.

Conectando con la anterior pregunta, me gustaría hablar sobre dos apuesta: Alpenglühen, que puede ser una de tus sesiones más personales, y A.A.M.M (Asociación de Amigos de la Música Moderna) junto a Jacobo Garcia Lopez de Araujo y Juan Laindo.  ¿De dónde surgen las ideas?  ¿Como definís las primeras impresiones por parte del público?

Alpenglühen probablemente sea como dices, uno de mis proyectos más personales. Me gusta el techno más atmosférico, y alejado de la pista de baile. El techno de escucha, el ambient y la electrónica es lo que escuchaba en los 90, con lo que he crecido musicalmente, y todos estos estilos han evolucionado de un modo increíble. Por otra parte, se echa en falta en Madrid un club para escuchar música de este tipo, como lo era “Radar”, “Oui” o “Kasbah”. Es una propuesta muy arriesgada y minoritaria,  de ahí la idea de hacerlo en jueves, un día donde hay menos presión por parte de las salas, porque no estás ocupando un día, donde pueden hacer más dinero con otras cosas.
Sin embargo, creo que este tipo de clubes necesitan tiempo para crear un público fiel, y poco a poco, lo conseguiremos.
Al final, tras varios intentos en diferentes sitios, he recalado en Moroder, donde estoy muy contento. Creo que es el sitio perfecto.

Lo de A.A.M.M. es un caramelo. Es un espacio único en Madrid, y con uno de los mejores sonidos ahora mismo. Es un sitio muy especial, y la línea musical es muy concreta y underground. A la gente le encanta y nosotros estamos encantados. Estoy con JuanRa y Jacobo en el proyecto, dos pedazos de djs, con los que la gente está flipando mucho y compañeros de viaje ideales. Estoy super contento con ellos, la verdad.
En breve, habrá noticias sobre nuevas sesiones y nuevos clubes, que abren, gestionados por varios de los socios de A.A.M.M. con sonidazo y apostando por hacer las cosas “despacio y bien”.

Y otro espacio de desarrollo fundamental  en los últimos meses es El Sotano. Cada domingo diferentes colectivos muestran su concepto, en un horario al que ya no estábamos acostumbrados. Domingos tarde y gratuitos. El enfoque recuerda mucho a la unión de agrupaciones sociales cercanas a la escena punk o trance. Fiestas en centros ocupados o raves en bosques escondidos, donde todas las partes activas se relacionan en paralelo y al mismo nivel.

Este es el proyecto que llevo junto a María Navarro y JJ Bernardo (Juanjo) , que básicamente, es la persona que más ha hecho en esta ciudad por la escena underground en los últimos años, dando voz a tantas sesiones y colectivos desde la sala Siroco y ahora, junto a sus socios, con Music & Dealers.

En Madrid, durante muchos años, no ha habido excesiva colaboración entre clubes, existiendo una especie de competitividad insana. Ahora hay una renovación generacional en las propuestas nocturnas y eso se nota. Hay muchos puntos de confluencia entre muchas sesiones que incluso comparten público, y esto es en parte a la labor de Juanjo en Siroco, donde se ha creado un público común.

Entonces, si ahora es el momento ¿porqué no ir más allá? En los últimos meses hay muchas propuestas nuevas interesantes, algunas bastante alejadas entre sí, musicalmente, pero ¿porque no juntarlas en el mismo espacio, como un mini festival, cada domingo?
Mi propio punto de vista ha cambiado. Soy más abierto en ese sentido. Hace años jamás hubiera programado propuestas tan alejadas musicalmente de mis parámetros, pero también veo que la gente está trabajando con muchas ganas, con pasión y creyendo en lo que hacen. Así que, ¿por qué no?

Al final la diversidad es lo que hace que la escena crezca, y si queremos que esto cambie, hay que trabajar conjuntamente.
Hay mucha gente haciendo cosas importantes ahora mismo. Sobran las ideas. Pero es que además en Interclub, se está creando una sinergia muy interesante. Hay clubes que están empezando a programar conjuntamente con otros, en sus sesiones; o público de unas sesiones que ahora lo son también de otras.

El Sotano, ha sido el descubrimiento del año: sala increible, en el centro; montada al detalle, con sonidazo,  y gestionada por una gran persona. Esto último parece gratuito, pero es muy importante. En todos estos años, muy pocos son los dueños o gestores de una sala en Madrid que no hayan intentado engañarme, marearme o hayan cumplido su palabra.

El hecho es que El Sotano está en “standby”, por absurdos temas burocráticos. Espero que en breve vuelva todo a su ser, y aprovecho  también para comentar que de verdad, espero también, que en breve haya de verdad el cambio en la política del ocio nocturno que nos prometió el actual ayuntamiento, y que de momento, no veo por ningún lado. Empezando por la derogación de esa lacra que nos empapeló la insigne Ana Botella, llamada ZPAE.

Tal vez el lugar común de todo lo generado en los últimos tiempos sea “Is the Place”. Durante años internet sirve como nexo de unión entre público, profesionales, producto, etc. Y de repente ciertos espacios que en décadas pasadas eran donde ocurrían las cosas y se creaban las relaciones, como las tiendas de discos, vuelven a tener una importancia decisiva. ¿Que supone Is The Place para ti? ¿La sientes como una parte importante de la escena de la escena?

Creo que las tiendas de discos son fundamentales para la escena. De hecho, se necesitan más tiendas.
Al final, son punto de reunión de los agentes de la escena, y de intercambio de ideas, música,  y como decís se crean relaciones.
Para mí la tienda es la cristalización de un sueño, que es vivir de la música y por la música.
He conocido mucha gente gracias a la tienda y mucho mejor el negocio. Todo esto me ha servido para otras facetas personales como la gestión de mis sellos,  la distribución, o  para la realización de nuevos proyectos y sesiones.


¿Qué discos señalas como indispensables a día de hoy en Is The Place?

Ahora mismo, el doble 12″ de Cygnus en Freebeat. No soy objetivo porque lo han hecho dos amigos, pero dentro de unos años, ese disco crecerá y ganará.
Es una recopilación de tracks de house, techno y electrónica que se convertirá en clásico.  Para mí lo tiene todo. Las estructuras, lo que transmite… y técnicamente, es impecable.

Otro disco que me tiene loco es el de The Heliocentrics & Melvin Van Peebles ( The last Transmission). Es brutal. Me parece una obra maestra, y me remueve cuando lo oigo.
Es una mezcla entre Sun Ra, el antiguo sonido Mo Wax y Gill Scott-heron que me parece de otro planeta.

Por último, destacaría el último Lp de Yves De Mey en Spectrum Pools (Drawn with Shadow Pens). Una bomba desde el punto de vista sonoro. Muy industrial y oscuro. Me gusta particularmente como está creada la tensión y la estructura rítmica a partir de las texturas y el proceso sonoro.

Además de las propuestas de ocio y tu tienda, siempre has estado trabajando en sellos discográficos en colaboración con otros productores como tu amigo José Rico. ¿Tenéis proyectos a medio largo plazo de publicar nuevas referencias en alguno de los sellos en los que colaboras?

Pues Downbeat tiene ya prácticamente listas dos referencias.
La décima referencia del sello (Downbeat 010), a cargo de Juju & Jordash y Downbeat Special Edition 02, a cargo de Son Dexter.
La 10 es  la grabación del concierto que llevaron a cabo el día 6 de Diciembre de 2015, en la noche Downbeat que tuvo lugar en la sala Siroco.
Les pedimos algo especial e hicieron un live act, 100% hardware, de ambient, electrónica y techno de bajo tempo.
Hemos decidido editar 40 minutos de ese concierto (20 por cada cara).

La otra , es la segunda referencia de la serie de ediciones especiales: Downbeat Special Edition 02.
El artista es Son Dexter, un enigmático y poco prolífico productor que publicó a principios del 2000 un par de referencias en el sello de Larry Heard. Ha estado desaparecido desde entonces y alejado de la música de los clubs. Hace un tiempo decidimos contactarle y a principio de este año nos ha mandado un precioso ep de house vocal que se alimenta de la musica negra de los 70 y 80 (incluido Larry Heard).
Hemos decidido publicarlo como edición especial porque el sello está mutando hacia un sonido que se aleja cada vez mas de los parámetros de la música house.
Es curioso. Justo, cuando estamos buscando otros sonidos, ha aparecido este “eternity ep”. La verdad es que tiene tanta calidad, que dejarlo marchar hubiera sido un error.

Para cerrar. ¿Hay algún grupo, dj, productor o sello con el que te hayas quedado con la boca abierta en los últimos tiempos?

Con lo que más he flipado en los últimos tiempos como djs, ha sido con Floating Points, Computa Games y Al Blayney. En directo, Varg, Cygnus, Morphosis y  the Sun Ra Arkestra. Productores o sellos, hay muchos … Lamaze, Multicast Dynamics, Positive Centre, Fjader,  Ensam, CleckCleckBoom, Coni, Villa Abo, Silent Harbour, Different Fountains, Analogue Attic, Kabalion, Franse