Cuando uno habla con Javi Frias nota como aun le siguen cantando las palabras en granadino, encanto crónico heredado de sus años en la ciudad de la Alhambra.

Lugar  clave en el  crecimiento artístico y técnico de la carrera de este Dj y batería de uno de las mejores bandas de Soul del territorio nacional, Al Supersonic & The Teenagers.

Toda una vida con la música a cuestas, de la adolescencia punk a la madurez fiel que demanda el soul.

Convertido en uno de los djs claves a la hora de entender el desarrollo de la música negra de baile en nuestro país.  Ajeno a corsés caducos,  prefiere priorizar en el buen  gusto de los discos que hace girar, mostrando siempre lealtad  a la pista de baile.

¿Qué balance haces de tu 2014?

Para mí ha sido un buen año, ya que he tenido la oportunidad de seguir haciendo lo que me gusta: pinchar todos los fines de semana, tocar con mi grupo, y además, he empezado a producir mis propios temas, consiguiendo publicar mi primer EP en uno de mis sellos favoritos,  Giant Cuts. Así que el balance es más que positivo

Da la sensación que ha sido un año de consolidación y avance sin retorno.

Efectivamente, sin duda esa es mi intención. Creo que el hecho de comenzar a producir tu propia música supone un avance que en algún momento de la carrera de un DJ hay que atreverse a dar, y para mí esto ha ocurrido en 2014. También he tenido la oportunidad de viajar fuera de España a pinchar en un par de festivales bastante potentes, y eso desde luego que también supone un estímulo muy poderoso a la hora de seguir luchando por conseguir tus objetivos.

¿El salto a producir era una asignatura pendiente en el camino de la profesionalización de tu carrera?

Sí, es evidente que el siguiente paso, cuando llevas muchos años dedicándote a pinchar, es la producción. No solo porque sirve de profesionalización y por supuesto porque abre muchas más puertas que el mero hecho de ser DJ, sino también porque creativamente llega un momento en el cual se hace necesario el dar salida a las ideas que te van rondando por la cabeza desde hace tiempo. Hoy en día las posibilidades son mucho mayores gracias a la democratización  del software de grabación y edición, lo que permite poder hacer en casa cosas que antes solamente se podían hacer en estudio, y evidentemente  eso hay que aprovecharlo.

Otro punto importante del 2014 que mencionabas son las incursiones al extranjero que has podido hacer.

Para mí es todo un honor tener la posibilidad de pinchar fuera de España, donde en realidad no se me conoce, porque al fin y al cabo dentro de la escena de música negra nos conocemos casi todos por aquí, con lo cual es mucho más fácil lograr pinchar fuera de tu ciudad. Sin embargo, cuando sales de la Península la cosa se complica. Está claro que las redes sociales hacen mucho a la hora de conseguir contactos, pero aún así es complicado lograr salir fuera. Además, tuve la suerte de que los eventos en los que participé fueron muy importantes, ya que tuve la oportunidad de formar parte del cartel de festivales como el Baltic Soul Weekender, compartiendo escenario con gente como John Morales. O el Contre-Temps de Estrasburgo, donde al día siguiente pinchaba nada menos que Moodymann. Vamos, que para mí es toda una experiencia, un aprendizaje y una ilusión enorme cada vez que tengo la oportunidad de pinchar en sitios así.

Entiendo que llevar tu set a festivales y clubs especializados permite un desarrollo diferente.

Desde luego, el pinchar para un público entendido o que ha elegido conscientemente el tipo de música que quiere escuchar es una ventaja ya que te permite realizar un set mucho más arriesgado, tirando de discos que a lo mejor no sueles utilizar habitualmente porque sabes que no van a ser bien entendidos. Por otro lado, la responsabilidad cuando pinchas en eventos de este tipo también es mucho mayor, porque sabes que la exigencia también es proporcional. El público no se va a conformar con cualquier cosa, y menos aún cuando en el set anterior han podido disfrutar de algunos de los DJs más importantes, dejando el listón lo más alto que se puede dejar, así que no queda otra que pensar en disfrutar de ese momento y darlo todo.

En la otra cara, esta la escena local. Gracias a la cual muchos hemos podido aprender y crecer. Djs que trabajan en los clubs de sus ciudades casi todas las noches alimentando la escena. En este campo cambiara tu manera de afrontar la pista. ¿ De que forma?

Por supuesto, el hecho de pinchar para un público no tan conocedor, es bajo mi punto de vista donde realmente se forja un DJ de verdad, ya que si eres capaz de enganchar llevarlo a tu terreno, haciéndoles bailar con una música que por lo general no conocen, ahí es donde se demuestra la verdadera capacidad de un DJ. Cuando pinchas en cualquier club de música negra de Madrid, la idea de sesión siempre tiende a ser mucho más abierta, teniendo en cuenta el tipo la variedad de gente que va a esos locales. Evidentemente pueden tener un cierto gusto por bailar esos sonidos, pero no son en su gran mayoría mega-conocedores. Así que hace falta darles un poco de lo que quieren, utilizando clásicos o remezclas de temas más o menos conocidos y a la vez llevarles por otros caminos que no son tan reconocibles y que por estilo y ritmo pueden serles tan gustosos como lo que ya conocen.

Sobre la débil salud de los clubs y la escena de baile en Madrid se ha hablado mucho en los últimos años Ahora parece que hay un repunte o al menos una sensación de movimiento. ¿Cómo lo ves tú?

Creo que sobre este punto hay opiniones encontradas: seguramente para los dueños de los clubs no se viva un momento de esplendor como si hubo a principios del siglo XXI, sobre todo en cuanto a caja se refiere. Sin embargo, desde el punto de vista de la oferta y la calidad, si que parece que en los últimos tiempos están apareciendo cada vez más propuestas de interés para el amante de la música de baile. Evidentemente, no estamos a la altura todavía de otras ciudades con una tradición mayor en cuanto a la escena musical como pueden ser Berlín o Ámsterdam por poner un ejemplo. Pero se van creando una serie de referentes en la escena de club que a buen seguro están haciendo que la gente un poco más joven se empiece a interesar por sonidos más arriesgados, ya sea dentro de la electrónica o de la música negra. Esto va unido también al ligero (aunque esperanzador) auge del vinilo, algo impensable hace un par de años, lo que quizá no sea más que una moda, pero que algún poso de gente interesada dejará sin ninguna duda.

El escenario en los últimos años ha cambiado. Parece que las posibilidades que da internet ha variado la manera de consumir música de baile. El club sigue estando ahí pero ya no es necesario para escuchar a tus djs favoritos.

Es cierto, supongo que el éxito del Boiler Room ha propiciado el auge de los streaming, y todo lo que suponga llevar buena música a cualquiera lado del planeta es una excelente noticia. No todo el mundo puede ir a un club a ver a su DJ favorito, pero sí que puedes disfrutarlo a través del streaming o por sesiones que hayan colgadas en internet. Al final se trata de utilizar las posibilidades que nos ofrece la tecnología en nuestro beneficio, y siempre estaré a favor de aquellas plataformas que supongan un intercambio de conocimiento.

También en este último tiempo parece inevitable hablar de la vuelta del vinilo, como apuntabas. En estos tiempos de consumo rápido y permeable (incluida la cultura). ¿Qué lectura sacas? Sobre todo para alguien que aun usando los vinilos, jamás le has dado ninguna importancia a ese hecho.

Sí, como te decía antes, existe un cierto auge del vinilo, lo que siempre es una buena noticia ya que esto se supone que será positivo para que sigan existiendo fábricas y sellos que se decidan a publicar en ese formato. En lo negativo, está claro que no deja de ser una moda como otra cualquiera. Los que hace un año decían que lo digital era lo mejor, ahora son talibanes del vinilo, y cuando pase la novedad, serán defensores a muerte de la nueva ola, pero en realidad eso no me parece preocupante, porque el vinilo lleva resistiendo incluso en los momentos en los que parecía que ya no existían. Así que me parece que es un formato que nunca desaparecerá. Si que esté de moda supone que haya un mínimo porcentaje de gente que lo descubra y se enganche, bienvenida sea.

Mirando hacia atrás ¿Qué aspectos destacarías de tu evolución como dj?

Yo diría que mi evolución siempre ha estado marcada al hecho de descubrir y aprender de la gente que más sabe de esto. Por ejemplo, recuerdo que fue todo un shock para mi forma de entender la música el descubrir a principios de los 2000 el programa de radio de Norman Jay, ya que me abrió un mundo nuevo de música negra totalmente desconocido para mí. Además de meterme el gusanillo de querer hacer radio y también de aprender a  mezclar dos discos. Otro paso importante fue el comenzar a pinchar de manera profesional, es decir, todos los fines de semana. Esto sucedió cuando vivía en Granada, y por supuesto tu percepción a la hora de pinchar cambia radicalmente. Y otro momento que destacaría sería la vuelta a Madrid en 2011, el adaptarme al gran nivel que hay aquí en cuanto a DJs, gente muy buena pinchando en la escena local, y eso para mí supuso un reto, tanto en lo técnico como en lo musical.

Creo que algunos cuantos nos impacto tu programa de radio Sound Dimension por esa apertura musical ¿Aun estabas en Granada cuando lo hacías?

¡Me alegra mucho saber que alguien lo escuchaba jajaja! Sí, lo hacía en Granada, aunque antes de mudarme allí ya llevaba a cabo programas de música negra en emisoras de Madrid como Radio Enlace y Radio Almenara. Supongo que cuando comencé Sound Dimension, que sería en 2006 ó 2007, todavía no estaba tan en auge el tema de la radio por internet, así que en aquel momento el feedback que recibía no era el mayor del mundo. Aún así, aguanté con el programa unos cuantos años, hasta que ya el cansancio hizo mella en mí.

Yo lo recuerdo como una buena fuente de información y el estilo dinámico, mas próximo a una sesión que un programa musical al uso.

Sí, supongo que esto era debido a lo que te comentaba antes, mi principal inspiración a la hora de hacer radio era Norman Jay con el programa que hacía en BBC London, Giant 45. Era básicamente como una sesión, no paraba nunca la música, y lo que se tuviera que hablar, se hacía encima de las canciones. Esa forma de hacer radio fue la que me enganchó, y era lo que trataba de hacer yo a mi humilde manera… Otro programa que era del estilo y que también me influyó fue el Gilles Peterson, que en esa época lo petaba mucho, y que aunque me gustaba, no me llegaba tanto como el de Sir Norman Jay.

Y luego están Al Supersonics & The Teenagers. El grupo Soul donde tocas la batería y que ocupa el hueco vacio de la gente que entiende el soul como una forma de vida 24 horas al día.

Creo que los Teenagers es una banda muy de verdaderos fans del soul, muy de escena. No digo que no le pueda gustar a todo el mundo, es más, cuando tocamos en directo y nos ve gente que no nos conoce por lo general le flipa la banda. Pero sí que es verdad que quizá quien nos entiende de verdad es, como tú dices, la que vive el soul como forma de vida. Supongo que esto será así porque nosotros tocamos soul porque es lo que nos gusta, lo que siempre hemos escuchado, y lo hacemos de una forma real. No somos virtuosos ni mucho menos, pero lo que nos sale nos sale del corazón.

El crecimiento del grupo también ha sido mayúsculo.It’s alright”, vuestro segundo LP tiene  un sonido redondo. Muy personal.

Es curioso porque mucha gente nos dice que cada vez sonamos mejor, cuando lamentablemente, por razones laborales y geográficas, no podemos ensayar tanto como nos gustaría. Sin embargo, no sé cómo ni por qué, parece que el sonido de la banda cada vez gusta más. Esperemos que esto se refleje también en lo próximo que grabemos. Desde luego, nuestra intención es cada vez tener un sonido más propio y característico, algo que en ocasiones cuesta reflejar en las grabaciones. Por ello, nuestra lucha es siempre dar un paso adelante en cuanto a producción, intentando pulir ese ‘sonido Teenager’.

¿Estáis trabajando en algo ahora. Ideas, material para nuevas canciones….. ? 

Sí, Alfredo tiene canciones nuevas, así que la idea es grabarlas cuanto antes para que no pierdan esa frescura. Además, tenemos muchas ganas porque el Lp tiene ya un tiempo, así que esperemos que podamos grabar y prensar cuanto antes esos futuros temas.

Volviendo al tema de tu trabajo de producción de edits. Hace poco menos de un mes se publico el Ep “The Man” para Giant Cuts y próximamente veremos publicado mas material tuyo. ¿Se abre una nueva puerta de trabajo y de dinámica del mismo?

¡Eso espero! Sin duda el hecho de que el sello Giant Cuts haya querido publicar tres de mis edits me ha dado el impulso y las ganas necesarias para dedicarle mucho más tiempo a este reto. Cuando se lleva a cabo una labor creativa, el feedback es muy importante, por ello recibir ese interés por parte de gente tan potente dentro de la escena de ‘disco edits’ hace que la motivación crezca de manera brutal. Además, estoy muy contento porque el nuevo material con el que estoy trabajando también parece que está generando interés y saldrá publicado dentro de muy poquito en otros sellos tan importantes como Editorial, Midnight Riot o Street Edits.

Sello serios sin duda.

Sí, sí, dentro de lo que es el panorama ‘disco-edits’, de mis favoritos.

Del proceso de creación me interesan dos ideas: ¿Como determinas la elección de una canción u otra y que detalles te gusta trabajar más del track?. The Man mantiene un espíritu muy orgánico por ejemplo

Sobre el proceso de elección de la canción, intento que sean temas que me digan algo, que tengan un potencial para la pista de baile, y que por otro lado, la versión original le falte algo o tenga de más, lo cual suponga que un cambio le resulte beneficioso. Los edits no dejan de ser herramientas para DJs, con lo cual no le veo el sentido a tocar algo que ya está bien en su forma original. Puede ser que necesite extenderse, o bien que hay una parte que no funcione, o quizá un extra de ritmo haga que la canción crezca… Esto enlaza con tu segunda cuestión. Dependiendo de cada tema, es necesario un enfoque diferente, ya que en ocasiones no es necesario añadir nada extra, está todo ahí, solamente hay que modificar las partes como si de un puzzle se tratara. Sin embargo, en otros momentos viene bien un poco de percusión, o de efectos, o de batería… Cada edit es un mundo. Eso sí, siempre procuro mantener el espíritu orgánico de la canción original, ya que no dejan de ser ritmos tocados por personas, y eso es algo que creo que hay que preservar porque es lo que tiene de mágico para mí el mundo de los disco edits.

¿Ves próximo trabajar en temas propios?

Sí, por qué no, aunque lo considero mucho más difícil, tanto creativamente como técnicamente, por lo que me lo planteo más a largo plazo. En realidad soy prácticamente un novato en cuanto a la producción se refiere, me queda muchísimo por aprender, así que una vez que tenga más conocimiento y destreza con el manejo del software y me vea más suelto en cuanto al proceso creativo, por supuesto me encantaría probar a gestar algo totalmente propio.