Aunque pueda parecer una obviedad para los conocedores de la música brasileña escribir o leer de Sergio Mendes, no debemos despistarnos y rechazar la tarea del pianista que tantos minutos de felicidad ha regalado a oídos del mundo entero. Su extensa carrera es un ejemplo de atino y tesón patente en la regularidad con la que sigue publicado discos, el más reciente “Magic” -okeh record- grabado en 2014.

El trabajo que nos atañe “Fool On the Hill” –A&M 1968- trajo cambios en la formación, el hombre de sonrisa emoticono elimino a todo el conjunto de acompañamiento con excepción de la cantante de Chicago Lani Hall. Ella debuto en el disco “Sergio Mendes & Brasil 66” -A&M 1966- donde se incluían algunos Covers de los Beatles.

Lani hablaba portugués a la perfección lo que otorgaba junto con su voz una elegancia casi insultante a las piezas compuestas por Mendes. El ejemplo a mi parecer más claro se encuentra en el Easy listening que ocupa estas líneas. “Fool On the Hill” es un precioso vestido de gasa de principio a fin. Una velada perfecta que convierte tu salón en una fiesta en la embajada donde no te emborrachas, te embelesas.

Las piezas son un baile deslizante entre el jazz vocal, la bossa y la banda sonora de películas por descubrir. Carioquismo como principio vital, sin perder en ningún momento el ojo al público gringo y europeo. Grandes consumidores al fin y al cabo de fantasías y cuentos de hadas.